Olatz Gómez Llorens 963851615

Las Galletitas

En esta ocasión, reflexionamos a partir de una historia, atribuida en ocasiones a Jorge Bucay, en la que podemos observar y observarnos en muchos de nuestros comportamientos

En esta ocasión, Alexis también aporta sus comentarios, Gracias!!

LAS GALLETITAS (FUENTE: INTERNET)

Una Chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletitas.
Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.

Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletitas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada.

Apenas pensó:

– “¡ Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se olvide!”.

Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: “¿qué hará ahora este abusador?”

Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella. Ah! No!. Aquello le pareció demasiado!. ¡ Se puso a bufar de la rabia!. su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.

Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso… Para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas!! … .intacto, cerradito!!.

Sintió tanta vergüenza!. Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!. El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado.

Pero ya no había tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas. Pero sí para razonar:¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?

¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?. Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:

Una piedra, después de haber sido lanzada;

Una palabra, después de haber sido proferida;

Una oportunidad, después de haberla perdido;

El tiempo, después de haber pasado.

 

REFLEXION DE ALEXIS:

¿Cuántas veces valoramos erróneamente a las personas por culpa de nuestros prejuicios y nuestras decisiones apresuradas?

Tenemos la desconfianza instalada en nosotros y juzgamos injustamente situaciones y personas, los encasillamos sin más en ideas preconcebidas sin darles siquiera oportunidad de que se expresen, de que muestren quienes son.

La realidad es muy diferente a como nosotros la juzgamos.

Acontecimientos que no son reales nos inquietan y nos atormentamos con problemas que probablemente nunca ocurrirán.

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